Como si se tratara de la mismísima Isabel Gemio, nuestro amigo (y mi blog-padrino) Iago ha hecho de maestro de ceremonias en un ciberencuentro muy emotivo.
Pero pasemos a narrar los hechos en primera persona:
Imaginaos lo que es descubrir que el que se creía único ejemplar de la especie víbora bloguera (viper blogueriense) tiene unos congéneres por ahí, perdidos en el ciberespacio.Blogueaba yo, con un día de retraso por cuestiones profesionales, y leía con rapidez y avidez los distintos blogs de mi cotidianeidad para ponerme al día (inciso: ¡hay que ver lo que producimos entre todos en un solo día!) cuando me parece leer algo de una hijas mías que comenta Shysh.Al principio no comprendí el signficado y me quedé algo confundido. Pero cuando repaso el blog de Iago desde el móvil, aprovechando el traslado de una ciudad a otra, leo que se refiere a "las pícaras viboritas" y me quedo de piedra, porque estaba claro que no se refería a mí.Menos mal que existía un enlace y cuando se carga la página correspondiente, mi sorpresa aumentó hasta el nivel de la máxima estupefacción: ¡¡Existe un blog de unas pícaras viboritas!!

