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Nuevos Posts 1

1 siseos

Como ahora estoy manejando dos blogs a la vez (malabarista e inconsciente que es uno), voy a hacer un gran esfuerzo por resumir.

¡Déjame YA.COM! Un nuevo episodio de mis desventuras telefónicas con YA.COM. Un artículo hermoso, inquietante, sarcástico, irónico, elegante y veraz... o no. Vamos, como siempre.

P.D. Se ruega que los comentarios se hagan en el otro blog. Más que nada por aligerar lo de la mudanza.

NO al abuso

5 siseos

Hoy no se va a divertir nadie con mi post, lo advierto, porque el tema no tiene ni puñetera gracia.
Ayer, 25 de noviembre, fue el Día contra la violencia de género. Hubo manifestaciones (concentraciones) y manifestaciones (verbales) en contra de esos hombres, con tan poca hombría, que necesitan abusar física y psicológicamente de las mujeres para "gozar" de cierta sensación de autoridad.
Estos energúmenos, acosan, pegan, maltratan e, incluso, matan bajo la idea absurda de la pertenencia de un ser humano a otro ser "inhumano" por la razón de la fuerza.
Pero echo en falta una definición más clara y exacta de lo que es maltrato, abuso o violencia de género.
Todo intento de anular la libertad de expresión, movimiento y pensamiento de otro es un abuso. El empleo de la fuerza bruta, el terror y la amenaza es un maltrato.
Si en esto no estás de acuerdo, ya te adelanto que lo que sigue no te va a gustar nada de nada.
Pegar es un abuso
Aterrorizar es un abuso
Obligar a mantener relaciones sexuales es un abuso
La ablación del clítoris es un abuso
Concertar un matrimonio por otro es un abuso
Taparse la cara por ser indigna es un abuso
Vestir túnicas amplias por considerar que las formas femeninas son pecaminosas es un abuso
No poder pasear libremente es un abuso
Caminar dos pasos por detrás en público es un abuso
No tener derecho a la propiedad privada es un abuso
Sí, existen muchos abusos, pero unos están mejor vistos que otros según quién y dónde lo haga...
... y ya, si salimos de España, ni te cuento lo que nos podemos encontrar.

Manual de instrucciones del Hombre

19 siseos

Para que las mujeres se enteren de una vez de que los hombre somos muy muy muy sencillitos, aquí van unas instrucciones de uso:
1. Tenga siempre en cuenta la regla básica: El hombre es simple, muy simple, más simple aún.
2. Las indirectas sutiles no funcionan; Las indirectas directas no funcionan; Las indirectas muy obvias no funcionan; Las indirectas no funcionan... y punto.
3. Según los puntos anteriores, dí las cosas como son o como quieres que sean exactamente. No todos los hombres leen la mente, es mas, salvo David Copperfield, ninguno lee la mente (y lo de David puede ser un truco).
4. Del mismo modo, cuando un hombre dice algo quiere decir justo lo que ha dicho, sin más aditamentos ni segundas intenciones. Por ejemplo, si te pide que le acerques el pan, es que no alcanza y quiere que se lo acerques, no es ningún reproche sobre cómo pones la mesa o si el pan está duro o blando. Recuerda el punto 1.
5. Pregunta sólo y exclusivamente aquello que quieras saber. Para oir algo, simplemente di: "dime que..." y el hombre lo repetirá gustoso (recuerda el punto 1). Así que no preguntes si estás gorda cuando sólo quieres oir que no, porque te arriesgas a oir que sí lo estás.
6. El hombre es tan simple que tiene la capacidad de no pensar en nada, puede dejar la mente en blanco o que ésta vague (y vaguee) libremente sin ser consciente de lo que pasa por ella. Es así de simple y eso no significa que no te quiera, es sólo que no piensa en nada.
7. Un hombre tiene, como mucho, tres pares de zapatos: Los de diario, los de vestir y los de deporte. ¡Y ya está! Es tan simple que puede vivir con eso. Así que no pretendas que sepa elegir entre tus 30 pares cuál combina con la blusa y el bolso. Su repuesta será siempre: "Depende de si vas de diario, de vestir o a hacer deporte".
8. Los hombres sólo distinguen un máximo de 16 colores, así que no les pidas más matices. El melón es una fruta, no un color, y el garbanzo-tostado-tirando-a-siena es marrón (como mucho marrón clarito) y es igual que el beige-subidito-casi-ocre. Recuerda el punto 1.
9. Rojo, naranja o rosa: No hay más. El fucsia, o fuxia, o fuksia, o... (¡si no sé ni cómo se escribe!) eso no existe y punto (el 1, ya sabes).
10. Si un hombre dice algo y de las dos maneras de interprearlo, una te molesta o te hace daño, lo que quería decir era lo otro, ¡siempre!.
11. No preguntes eso de "¿me quieres?" es como Ctrl+Alt+Supr, lo bloquea. Ten por seguro que si no te quisiera ya se habría marchado. Por cierto, el amor no se mide, es imponderable así que no te empeñes en ello y el infinito es un concepto (no un número) así que no se puede superar.
12. Si un hombre pregunta "¿Qué te pasa?" y le contestas "nada", te creerá y no hurgará más. Así que cuando te pase algo díselo (con las restricciones del punto siguiente).
13. Pide ayuda sólo y exclusivamente cuando quieras ser ayudada. Un hombre, ante un problema, siempre tratará de solucionarlo (recuerda el punto 1). Si lo único que quieres es charlar del problema y darle mil vueltas sin pretensión alguna de llegar a una solución, sino sólo como hobbie, recurre a una amiga.
14. Sí, le apetece sexo todos los días. Y si algún día no le apeteciera, hace ganas rápidamente. Por cierto, varios meses de jaqueca es un problema grave de salud, acude a un médico.
15. Respuestas sencillas como un "sí" (que significa sí) o un "no" (que significa no) son respuestas posibles a casi todas las preguntas. Y si no te lo crees, vuelve a leer el punto 1.
16. Ir de compras NO es divertido. Y esto significa, exactamente, que NO lo es. Asúmelo.
17. Para un hombre, los amigos y la mujer es como los huevos fritos con patatas fritas: no hay porqué renunciar a unos para tener las otras. ¡Son compatibles! y no le des más vueltas.
18. Combina la ropa tú solita. Si ya sabes que él sólo concibe tres estados: Traje, vaqueros y chándal, no pretendas que sepa qué vestido te sienta mejor: Estás buena y punto. (Relee el punto 1 para las dudas).
19. Sí, el fútbol es divertido. Piensa en un ser que no usa bolsos y vuelve al punto 1.
20. No llores, la humedad de las lágrimas los cortocircuita. Y, además, es trampa.
21. Como regla genérica: Piensa siempre lo más sencillo y ante cualquier duda, lee el punto 1.
Creo que con estas pocas reglas la vida puede ser mucho más fácil para todos (hombres y mujeres). Si creeis que me he dejado algo atrás ayudadlas, es una obra de caridad que haceis a los hombres.
P.D. Todo esto es aplicable a las víboras macho. ¿Comprendido?.

Homenaje a Mecano (no se lo cuenten, por favor)

13 siseos

Hoy viernes, me ha fallado una cita dejándome un buen hueco en mi apretadísima agenda y me he dicho: "aprovecha para bloguear, que los tienes abandonadicos".
He entrado en los blogs de los habitantes del nido y resulta que no cuando escribo un comentario me sale la paginita esa de "error...". Total, que no puedo comentar.
Y lo que se me ha venido a la cabeza no es otra cosa que ponerme a cantar (con el móvil a modo de micrófono):
Hoy no me deja bloguear
y el fin de semana lo tengo fataaaal.
Toda la noche sin dormir
pensando y pensando lo que iba a escribir.
De repente me he girado y, a través de la mampara de cristal, he visto a al vecino de despacho asomando los ojillos por encima de la pantalla del ordenador, muy abiertos, aunque no tanto como su boca.
¿Y qué es lo único que se me ha ocurrido? Acercarle el móvil al cristal para que me coree y poco a poco cerrar las persianas de separación.
Lo bueno es que me ha dado para un post, lo malo va a ser recuperar algo de respeto, porque ¿alguno respetaría a un jefe que se pone a cantar y hacer el ganso en su despacho un viernes a media mañana?.
Y seguro que la culpa de todo la tiene Lidia por esto.

Entrevista con una Víbora (y IV)

13 siseos

Tras esta corta pausa, volvemos en Corazón Bloguero con la única entrevista en exclusiva al personaje más desconocido del universo blogueril: La señora de Víbora.
Iago sonrió a la invitada y prosiguió -Nos habíamos quedado con sus hobbies, y sobre eso, creo que Cov tiene una pregunta que hacerle- y giró el sillón hacia su derecha indicando a la aludida que le cedía la palabra.
Comenta que le gusta la repostería, pero ¿qué me dice de la cocina?, ¿es el Víbora escrupuloso? ¿es un sibarita? ¿come cualquier cosa? ¿es agradecido?, háblenos de sus costumbres culinarias. -Las preguntas salieron atropelladamente de la boca de Cov, con prisas y cierto amargor en el tono.
Pues, aunque tiene algunas "peculiaridades" -y acompañó la palabra con un movimiento de cabeza indicando cierta ironía- y sus preferencias, en realidad soy yo más escrupulosa y delicada que él para la comida. Así que ciñéndome a mis gustos suelo acertar con los de él. Además, yo cocino de escándalo -y levantó la barbilla en un gesto de indudable orgullo- y él sabe apreciarlo. Pero no queda ahí la cosa, el Víbora cocina bastante bien y tiene platos que le salen muy buenos, quizás le gusten demasiado las especias, pero no lo hace mal y muchos fines de semana cocina él.
Como siempre ocurre en televisión, nos estamos quedando sin tiempo, así que una última pregunta que corre a cargo de Tristana.
Al oir su nombre, Tristana levantó las orejas, agitó el rabo con nerviosismo y elevó la cabeza mirando a la entrevistada.
Gua, guau, gua-guau, grrr-gú
La invitada dudó un instante- no sé si contestar, puede que ése sea un dato que el Víbora no quiera desvelar, pero... bueno, un dato sí puedo dar, aunque con pocos detalles -y se irguió completamente en el sillón-. Pues sí, tenemos viborillas correteando por la casa y... hasta ahí puedo leer.
La noticia causó un primer momento de silencio, pero en seguida, la agitación entre los entrevistadores fue una auténtica revolución, los comentarios y las preguntas se superponían unas a otras, provocando una algarabía ininteligible. La entrevistada parecía sonreir satisfecha con el revuelo causado con tal revelación, e Iago intentaba, profesional pero inútilmente, calmar el ambiente para que el espectador pudiese entender algo en aquel gallinero improvisado, hasta que una voz profunda, grave y serena se alzó sobre las demás:
¿Muerde usted?
Aprovechando la sorpresa de ésta nueva pregunta, Iago consiguió hacerse oir. Nuestro director, Grampus, parece tener una pregunta.
¿Muerde usted? -volvió a sonar la voz misteriosa de Grampus.
Pues sólo cuando es necesario -contestó divertida la invitada.
Sin dar oportunidad a nuevas preguntas, Iago se puso en pie y, andando hacia la entrevistada sin dejar de mirar a cámara dió por termiado el programa.
Hasta aquí este especial de Corazón Bloguero con la única entrevista a la que se someterá la señora de Víbora, una exclusiva de este programa por la que Madame Viborova no ha cobrado absolutamente nada, lo ha hecho de forma totalmente desinteresada y como favor muy especial a un grupo de amigos curiosos.
Así que muy buneas noches a todos los espectadores, y nos volveremos a ver cuando ustedes quieran en mi fantástico blog, que a pesar de estar semiabandonado, siempre pueden recrearse con los artículos ya publicados que destilan intelectualidad y literatura con cada palabra escrita. Bezos a todos, adiós.

Entrevista con una Víbora (III)

18 siseos

Otra vez aquí, con la exclusiva del año. La única entrevista a la señora de Víbora, sólo aquí, en Corazón Bloguero.
Iago se volvió hacia la invitada, a la que cada vez se la veía más relajada, y resumió: Nos habíamos quedado con la pregunta de Tam, como siempre directa al corazón. ¿Cuándo y dónde surgió el amor?
La entrevistada esbozó una sonrisa y mirando hacia Tamaruca y sus ojos escondidos tras la rubia melena de rizos ensortijados respondió: Pues fue una Semana Santa. Un Martes Santo en el que un grupo de amigos, en el que venía el Víbora, nos fuimos para ver la entrada de una hermandad en la que se forma una bulla increible. Para poder tener un buen sitio nos fuimos con unas tres horas de antelación y, en medio del gentío, el Víbora se destacó como un auténtico payaso. Utilizó el truco más viejo del mundo: Me hizo reir. Desde ese momento me di cuenta de que no estaría mal tenerlo cerca, que tenía cosillas aprovechables.
¿Qué tiene el Víbora que le saque de quicio? - la voz de Galahan surgió como de la nada mientras él no movía un músculo, como si formase parte del decorado.
Pues tiene algunas manías que me ponen negra. Lo primero y más fundamental es que ronca, mucho, muchísimo. Y cuando le insisto para que vaya al médico, el sinvergüenza me dice que él duerme estupendamente, que como el problema lo tengo yo, que vaya yo al médico. En eso no puedo con él. Hay noches que me tengo que ir a dormir al sofá para no escucharlo y que me deje dormir. Cada vez que sale el tema me pone de los nervios y termino llamándole egoista, insolidario y cosas peores. Pero, y esto es otra cosa con la que no puedo, si él no quiere, es imposible discutir con él. Tiene una habilidad pasmosa para escaparse de cualquier tema que no le interese. Se pone irónico y cínico y no se enfada, parece que tenga horchata en las venas y yo, con eso, me pongo peor aún. Y lo tercero, es que sabe ser de un borde y un chulo que tira de espaldas y cae fatal. Cuando le presento a alguien, hay veces que me da miedo su reacción, porque si empieza con la "chulería sureña" no se le puede llevar a ningún sitio, dan ganas de esconderlo en un agujero y no sacarlo a la luz. Se vuelve un auténtico sociópata. Ahora, como esté de buenas es un encanto bendito.
Parece que Ruth tiene una pregunta - y la cámara enfocó a Ruth en el momento que, con el índice derecho, empujaba las gafas para colocarlas en su sitio.
¿Qué ha hecho usted para merecerle?
La frente de la invitada se arrugó en un gesto de incomodidad - ¿Qué he hecho para merecerle? -el tono le salió algo duro, pero pronto volvió a dulcificarse, aunque el ceño permaneció levemente fruncido - ¿Y qué ha hecho él para merecerme a mí? No crean que es tan fácil convivir con alguien tan independiente que, a veces, llega a parecer autista. Si no fuese por mí, viviría encerrado en el nido como un ermitaño y moriría aplastado por una avalancha de papeles. Si por él fuese, su vida social se restringiría al trabajo.
Tratando de aliviar la tensión, Iago lanzó una nueva pregunta: ¿Se considera usted una mujer progre o una maruja?
Los labios de la invitada se endurecieron por un instante, pero un brillo asomó a sus ojos y la boca se relajó hasta formas una amplia sonrisa: No lo sé, díganmelo ustedes: Soy una mujer que trabaja desde los 18 años y, desde que me casé, además saco adelante mi casa y mi familia, cocino maravillosamente, y los sábados me pego un tute enorme para limpiar, lavar y planchar y jamás permitiría que nadie saliese de casa con una prenda arrugada o sin conjuntar. ¿Soy progre o maruja?.
Shysh requirió la atención de Iago y, decidido a volver al buen tono del principio, se atrevió con otra pregunta: ¿A qué dedica el tiempo libre? Si es que le queda.
La entrevistada volvió su mirada hacia Shyh, ahora sí mucho más relajada, y contestó: Pues alguno tengo, muy poco, pero alguno hay. Pues lo que más me gusta es la lectura, la repostería, tanto elaborarla como saborearla, y charlar con los amigos.
Bueno casi estamos terminando -Iago interrumpió antes de que nadie hiciese una nueva pregunta- pero aún quedan las dos preguntas más importantes por hacer. Pero esto será después de un último corte publicitario. Les prometo que éste será muy cortito, apenas 30 segundos y volvemos a Corazón Bloguero.

Entrevista con una Víbora (II)

18 siseos

Buenas noches, hoy contamos con la mayor exclusiva del mundo blogueril. Tenemos con nosotros, y dispuesta a satisfacer toda nuestra curiosidad a la sra de Víbora. Sólo aquí, en Corazón Bloguero.
Iago paseó su vista sobre las tarjetas y, girando el sillón hacia su derecha, miró hacia el arco de colaboradores preparados como los atletas esperando el pistoletazo de salida. “Y las primeras preguntas corren a cargo de nuestro colaborador Shysh, cuando quieras” y con un gesto le dio pie para su entrada.
Shysh balanceó su sillón como novato en estas tareas, pero sólo se trataba de una posse bien estudiada para conectar con la invitada transmitiendo cierto nerviosismo común. Estoy encantado de ser el primero en romper el hielo, pero como el tiempo es muy limitado vamos directamente con el asunto: ¿Conoce usted la bitácora que lleva su marido y que ha sido el motivo de su salto a la fama en este mundillo?
Pues no – contestó la invitada directamente. No por estar ante tanta audiencia iba a hacer concesiones a la galería. Las cosas directas y sin paños calientes. Así era ella y así la iban a ver – Nunca me ha dicho nada de eso. La verdad es que El Víbora es tan independiente que muchas veces pienso, y se lo digo, que tengo la sensación de que vivo con un extraño.
Entonces, ¿no sabía que un montón de extraños querían saber cosas sobre usted? Miss Sinner no pudo reprimir un pequeño salto en el sillón para hacer su pregunta. Después de todo aquello no era un sesudo debate moderado, era Corazón Bloguero y se había levantado la veda.
Pues no, no lo sabía. ¿Y qué le parece? ¿tomará represalias contra el Víbora?
Pues que pregunten no me parece ni bien ni mal. Lo que sí me importa es lo que pueda responder él. Soy muy celosa de mi intimidad, no me gusta pregonar mis cosas y menos ante desconocidos, pero también él es así.
Tristana levantó las orejas y cambió de postura sobre el regazo de su secretaria como si se le hubiese ocurrido alguna pregunta. Eso o, simplemente, quería cambiar de postura.
¿Y habrá represalias? – insistió Miss Sinner - ¿tendrá que exiliarse, cambiar de identidad, hacerse la cirugía? ¿Se lo toma usted mal?
Represalias no. Alguna palabrita sí tendremos por parecer “de la secreta”. Que le cuesta un mundo contarme “sus cosas”. Pero lo pero son esas tonterías con sus amigote, eso de “El Pucherito”, que con veinte años podía tener alguna gracia, pero ya que tienen casi cuarenta son chiquilladas que no les pegan. Y cirugía no va a necesitar – y en su rostro surgió una media sonrisa que hizo que dos hoyuelos burlones apareciesen en sus mejillas – pero un poco de peso sí podía perder, que está perdiendo el cuerpecito que tenía cuando lo conocí.
¿Y ánde lo conosió? la Ruvi-portavoz echó coquetamente hacia atrás su melena tras hacer la pregunta. Pues lo conocí en Sevilla. Por mediación de unos amigos comunes coincidimos saliendo una noche por el centro. Como diría perales, ¿de ande hes? ¿hen qué lugar senamoró de él? Soy andaluza de nacimiento y sevillana de convencimiento. Llegué a Sevilla de pequeñita y desde entonces soy sevillana como si hubiese nacido allí, además soy una enamorada de Sevilla, su historia y sus tradiciones. ¿Y se enamoró en aquel momento? – el pelo de Tamaruca le caía por delante, como si la pregunta surgiese de una cascada de rizos rubios - ¿fue un flechazo?.
Pues no. El día que nos conocimos nos caímos mal. Pensé que era un poco chulo y creído, con aire de suficiencia. Y creo que yo tampoco le caí muy bien a él, según me confesó tiempo después, le parecí un poco pija - e hizo un mohín con la boca, un gesto que le quedó simpático e hizo dibujarse más de una sonrisa entre los presentes.
¿En qué momento supo que quería reptar toda la vida junto a Víbora? Justo en ese momento interrumpió Iago: Buena pregunta la de Tamaruca, ¿cuándo y dónde surgió el amor?, pero me lo va a contestar a la vuelta de publicidad.

Entrevista con una Víbora (I)

12 siseos

Y hoy, en “Corazón Bloguero”, tenemos una exclusiva mundial. El personaje más perseguido por los paparazzi del universo bloguero. Por primera vez, ante todos ustedes, y sólo en este programa: Madame Viborova.
El presentador aparecía eufórico en la pantalla mientras se oían aplausos y vítores desde el público.
Madame Viborova sintió un empujón que la hizo dar un traspiés por el pasillo y se enfrentó a una luz cegadora casi sin tiempo para recobrar el equilibrio.
Sonrió mientras sus pupilas se ajustaban al cañón de luz que inundaba todo a su alrededor.
“Al menos, se va a ver perfectamente el bonito verde de mis ojos, porque las pupilas deben haber desaparecido” – pensó.
Cuando, al fin, pudo distinguir el mundo que la rodeaba, lo primero que advirtió es que la estruendosa aclamación provenía de no más de doce o quince energúmenos que gritaban, aplaudían y chillaban, como si la vida les fuese en ello, siguiendo las instrucciones de un señor que agitaba en alto un cartel en el que se leía: Ovación cerrada.
“Ya me extrañaba a mí tanto griterío sin venir a cuento” – pensó – “punto en contra de mi ego” – anotó mentalmente.
Ahora, a su derecha, pudo distinguir al presentador aplaudiendo y haciéndole muecas extrañas. Eso y la voz de la muchacha de los grandes auriculares susurrando a gritos (cosa que habría jurado imposible de hacer hasta ese momento):“A tu derecha, ve hacia tu derecha, deprisa y sin correr”.
“Deprisa y sin correr” – se dijo interiormente – “para alguien que susurra a gritos o grita susurrando debe ser fácil”.
Y se acercó al presentador ante el temor de que se le desencajase la mandíbula. Se acercó a él con su sonrisa deslumbrante, los ojos más verdes que nunca y moviendo su cuerpo de forma sinuosa y elegante. ¿Cómo una gata?. No, como una auténtica víbora de la mejor casta. “¿No quieren señora de Víbora?. Pues, hala, tomad víbora”.
El presentador le tendió la mano y, manteniendo el saludo, le simuló dos besos sin llegar a tocarla.
“Buenas noches Iago dijo con su voz suave y tranquilizadora. Y girando la cabeza hacia los periodistas dispuestos en semicírculo extendió el saludo, “y buenas noches a todos ustedes” realizando un gracioso giro con la cabeza levemente ladeada como señal de buen voluntad hacia ellos.
Tomó asiento en el sillón que le indicó Iago mientras éste se sentaba en el sillón central que dominaba todo el escenario. Se acomodó, cruzo la pierna derecha sobre la izquierda ajustando el lateral de la falda y esperó el devenir de los acontecimientos.
“Alea jacta est” – le vino a la cabeza, y seguidamente – “¡ea!, otra sentencia que me ha pegado el Viborilla de su letanía pedante”. Pero nunca habría venido más oportunamente.
“Por fín tenemos con nosotros a Madame Viborova, como la bautizó Cov – comenzó Iago, mirando de reojo una tarjetita que sostenía en su mano derecha – “y frente a ella, nuestros habituales entrevistadores con todas las preguntas que, durante tanto tiempo, han ido acumulando. Pero antes de hacerle la primera pregunta, 30 segundos y volvemos. No se retiren, son sólo un par de anuncios y podrán satisfacer su curiosidad sobre Madame Viborova. Recuerden, sólo aquí, en Corazón Bloguero”.

¡Un afoto del Víbora en internete!

30 siseos

Para los curiosillos sin redención posible, se ha colgado una "afoto" en la que aparece el Víbora con un grupete de amigos ("Er Pucherito" casi al completo).
Aunque la foto es de diciembre de 1993, el Víbora ha cambiado poco, pues se conserva estupendamente.
¿Cuál será? Aaaaaaahhh, cada cual que haga sus cábalas (a las que, por supuesto, no voy a contestar). P.D. La fotico de marras está aquí (y el Víbora no es el de abajo).

¿Qué quereis saber?

18 siseos

Ante la insistente curiosidad de algunos sobre la Sra. de Víbora, os aviso y advierto a todos que estoy preparando un post de presentación con el que satisfacer ese ansia de acumulación de conocimientos (en el caso de Iago, en sentido bíblico) y sabiduría.

Ya he dado con el enfoque de cómo presentárosla sin jugarme el pescuezo (o algo peor) más de lo estrictamente necesario.

Lo que no termino de aclarar es qué contaros exactamente sobre ella.
Y como la única función de la inteligencia es encontrar la forma más cómoda, fácil y rápida de hacer algo, pues se me ha ocurrido utilizaros y explotaros de forma cruel.
Así que decidme qué os interesa más saber y ya veré yo qué contesto y qué no.
Siseos a todos y gracias por la colaboración ¿desinteresada?
P.D. La pena es que no me encuentre el post hecho. Reconozco que cada día soy más vago.

¡Basta YA.COM!

19 siseos

Desde el 17 de agosto pasado, todo los viernes y sábados, entre las 16 y las 17 horas, recibo una llamada telefónica.
¡Uyyy, qué misterioso está el Víbora!
Pues nada de misterios. Me llama un comercial de Ya.com para convencerme de que abandone a Telefónica y me pase a su compañía.
Bueno, he dicho "un comercial", pero no es siempre el mismo. Cada llamada la hace uno distinto y me tienen ya hasta las gónadas (vulgo, cojones).
Lo primero es la horita de llamar. En plena hora de la siesta, que no es que yo la duerma, pero son los únicos días de la semana que puedo aprovechar para quedarme amodorradito en el sofá en esa zona fronteriza entre la consciencia y el sueño.
Después está la insistencia. Son ya 23 días detrás mía, y 8 llamaditas cojoneras.
Y por último, las formas. Las tres primeras llamadas las atendí muy educadamente. Escuché sus fundamentos para convencerme y los fuí rebatiendo uno por uno, explicando mis razones para no aceptar el cambio (y más de una vez, porque tras hundir un argumento me lo volvían a exponer cambiando la forma). Total, que fueron conversaciones de unos 15 minutos aproximadamente.
Y luego hay quien me llama borde.
Pero se ve que no toman nota de quién está convencido de no aceptar su oferta para no volver a molestarle. O sí lo hacen, pero para lanzarle a sus "perros de presa", porque las dos siguientes llamadas cambiaron el tono.
Antes me repetían "puede usted ahorrar cambiando a nuestra compañía", o "nuestro servicio asegura permanentemente una calidad de conexión", y "además disponemos de un servicio técnico 24 horas para solucionar inmediatamente cualquier problema".
Ahora, los nuevos estrategas cambiaban las formas a: "pues está usted tirando su dinero", "los cortes de conexión los tienen las otras compañías, pero nosotros no", "la que no responde al servicio técnico es Telefónica, nosotros lo solucionamos en un minuto y quien le haya dicho lo contrario miente".
La cosa alcanzó un punto de tensión en el que ya me tocaron los hocicos en demasía y si ellos cambiaban de táctica, también yo lo hice y adapté mi defensa a las nuevas armas de ataque. Adopté un mensaje fijo: "Sí, tengo conexión a internet con Telefónica y no quiero cambiar. Prefiero pagar mucho por una mala conexión antes que pagar poco por no tener conexión. Gracias y buenas tardes".
Con la práctica he conseguido hasta darle una entonación monótona y entrecortada, como de contestador automático. Y cada vez que suena el teléfono un viernes o un sábado a la hora de la siesta, descuelgo, suelto mi frase y cuelgo inmediatamente. Hasta el punto de que el sábado pasado le solté la frasecita de marras a mi señora suegra, lo que me valió una reprimenda de la sra de Víbora: "¡Qué, ya estamos otra vez con un arranque de chulería sureña!, pero mira que eres borde".
Aclaro que la señora de Víbora, cuando pierdo la paciencia siempre me achaca que soy un borde y lo llama así: "arranques de chulería sureña". No me pregunten por qué, pues ella es tan del sur como yo.
Así que para evitar nuevos equívocos expongo mis razones para que todos los comerciales de todos los proveedores de internet se den por enterados y dejen de molestar.
1. Jamás he tenido ningún problema con Telefónica, siempre he tenido conexión a internet.
2. Si bien es cierto que no siempre la velocidad es la contratada, al menos, nunca me ha dejado colgado.
3. No sé cómo funciona el servicio técnico de Telefónica porque nunca lo he necesitado (buena señal, ¿no?).
4. Sé que es la compañía más cara, soy consciente de que pago más de lo que pagaría con cualquier otro proveedor de internet.
5. He oído quejas de TODAS las demás. A todo conocido que tiene contrato con cualquier otra compañía le he oído que tal día no pudo conectarse y se llevó varios días sin conexión.
6. De Ya. com también. Y como ejemplo, véase a Miss Julie.
7. El servicio técnico de nunca es como me dicen. Vuélvase a ver a Miss Julie.
8. Sé que los problemas de conexión siempre se le achacan a Telefónica. A lo mejor lo que pago de más es una preferencialidad en en el ancho de banda, ¿se les ha ocurrido pensarlo?.
9. Si es así, quiero pagar ese plus de preferencialidad.
10. Si todo lo anterior no les convence, resumo todo en un sólo argumento: No cambio porque no me dá la gana. ¿Estamos?. (otro arranque de chulería sureña).
Espero que quede claro.
P.D. Así me va a mí. Y acepto cualquier gratificación por parte de Telefónica por el favorcillo que les hago, aunque que sepan que no son los mejores, simplemente, son los menos malos.

El nido en peligro

10 siseos

Esto es in-creible.
Puedo prometer y prometo (a ver quién se acuerda de esto) que lo que voy a contar es totalmente cierto y no contiene un ápice de la legendaria exageración andaluza.
Los alrededores del nido siguen en obras.
Todo comenzó allá por el mes de enero en casa de la familia Topo. ¿Recuerdan?.
Pues los primeros meses aguanté estoicamente como buen vecino y sólo cuando mis nervios estallaron me atreví a confesarlo en público. Fue allá por el mes de marzo. (Antecedente aquí)
Después fue el nido de la sra. Perdiz el objeto de reformas a mediados de mayo. (Mi lloro aquí)
Cuando volví del nido estival en agosto, supuse que todo había terminado y las famosas suricatas no volverían a aparecer.
Pero hete aquí que no. Que en agosto estaban de vacaciones y han vuelto en septiembre a la carga.
¿Y les queda mucho?. Pues en casa de la sra. Perdiz un par de días (más o menos, que ya se sabe como es esto de los plazos).
Pero es que una suricata me ha confesado dos cosas a cual más preocupante:
a) Que los Topo han ideado una "reformita" pendiente (que será conectar con el metro de Sevilla, supongo).
b) Que la sra Víbora, a mis espaldas, con secretismo y a traición, se ha interesado por un presupuesto (y la carita de recochineo de la suricata era pa'verla)
Creo que mi única salvación es ir vaciando la cuenta corriente poco a poco y escondiendo la posible financiación en una cuenta sólo a mi nombre (por ejemplo en las Islas Caimán para que me lo cuiden las ruvis, que les pilla cerca), no vaya a ser que el presupuesto se ajuste a los disponibles y me vea con las suricatas dentro del nido.
Rezad por mí para que me dé tiempo a completar la evasión de capital.

... Y tú, ¿Posteas o comentas?

26 siseos

Relacionado con aquel post del 2 de marzo, "Con la lengua fuera", me ha surgido una nueva duda en este maravilloso e incógnito (para mí) mundo de los blogs.
Hay blogueros que a cada uno de los comentarios que recibe procura responder, aunque sólo sea como señal de que lo ha leido y en agradecimiento. Esta tipología podríamos denominarla el "bloguero amoroso". Claro que la contrapartida es que dedica mucho tiempo a responder comentarios y suele publicar poco.
El segundo grupo sería el de los que sólo responden a ciertos comentarios que, por cualquier razón, les llama la atención. De estos "blogueros cuentagotas" se deduce que leen los comentarios, pues algunos reciben contestación. Esto obliga a menos, pues si en el momento de leer el comentario no se te ocurre respuesta, pues no contestas y punto.
El tercer grupo, sería el de los "blogueros bocina", esto es, aquellos que publican su post y nunca, o casi nunca, contestan a los comentarios, dando la sensación de que ni los leen. Ellos sueltan su "speech" y punto. Curiosamente, estos "blogueros bocina" suelen descolgarse con un mínimo de un post diario.
Por fín, el último grupo es el de los "blogueros superman" que van a post diario, responden a todos los comentarios y, encima, comentan en blogs ajenos (y no uno ni dos, sino quince o veinte).
Por supuesto que soy capaz de poner nombres en cada una de las categorías, pero como no tengo dedos para señalar y la punta de la cola la uso para hurgarme el hocico, que cada uno se incluya en la categoría que piense (y me lo diga, ¡porfa!).
P.D. La duda me surge, obviamente, porque pertenezco al primer grupo y, el poco tiempo que tengo para bloguear, lo dedico más a comentar y recomentar (aparte de mi consabida y admitida ausencia total de inspiración y absoluto odio por la transpiración)
ACTUALIZACIÓN
Por sugerencia del respetable, se incluyen dos nuevas categorías:
Bloguero Segura (idea de Galahan) Es el blogger que va por todos los demás blogs diciendo: "Hola, soy Tal, estupendo blog. Entra en el mio. Torrente 4". Y pone el mismo comment en todos lados. En su blog, escribe paridas (normalmente metafísica barata pero hay de todo) y contesta los comments más aduladores. Si son del sexo opuesto, mejor.
Bloguero Superman wannabe (Idea de Sirvientes) el que quiere ir a post diario, responder a todos y cada uno de los comentarios e ir haciendo comentarios por ahí pero que acaba posteando irregular, se le olvida de responder a algunos comentarios y se pasa semanas enteras desaparecido de los otros blogs porque al pobrecillo no le da el tiempo para más.

8 memeces sobre mí

18 siseos

Pues de las cosas aparecidas en el post anterior, voy a destacar de mi personalidad las siguientes:
1) Soy un maniático. Cosa que se puede comprobar aquí. Quizás sea el aspecto que más llama la atención cuando se empieza a conocerme, aunque los que llevan muchos años a mi lado coinciden en que llega un momento en el que se acostumbran y simplemente son: "las cosas del viborilla".
2) Me gusta definirme como un autista-socializado. ¿Y ehto queéh?. Pues que me encantan las juergas, las reuniones de amigos y la jarana, pero siempre en petit comité. No me gustan las aglomeraciones de gente, ni las bullas, ni las discotecas, ni la música muy alta. Mis diversiones son las conversaciones con amigos, un poquito de flamenqueo en privado, una magnífica sobremesa de varias horas discutiendo sobre el bien y el mal, una buena tertulia en la que arreglar el mundo. Y, desde hace unos meses, los blogs.
3) Me gusta la independencia. Tanto económica como ideológica. Como no me gustan las manadas prefiero llegar a mis propias conclusiones sin que nadie me diga lo que he de pensar, decir o hacer y no pertenezco a ninguna organización que pueda coartar esa independencia. Esto no quita en que coincida con ciertas ideas o proyectos de alguna, pero siempre mantengo un carácter crítico y me permito disentir si así lo creo. A lo mejor por esto COV no es capaz de catalogarme, por esto y por el punto 4.
4) Soy un puñetero (o porculero que dirían otros). En cualquier discusión siempre me pongo en el otro lado, salvo que sea una postura totalmente indefendible. Esto lo hago porque como la mayoría de las ideologías políticas, religiosas o filosóficas tienen su parte positiva y su parte negativa, me gusta tratar de ver las cosas desde el otro lado. Empatía lo llamarían los sicólogos y puñetero lo llama Tamaruca.
5) Como consecuencia del punto 3, y para que COV pueda "catalogarme", me voy a definir políticamente: "Soy conservador de lo bueno y revolucionario contra lo malo". Esto debe aplicarse a cualquier opción o partido, que todos tienen de ambas cosas, la diferencia estará en el porcentaje de unas frente a las otras en cada momento.
6) No soporto el calor. Y cuando hablo de calor me refiero a "la caló". ¿Cómo se le puede llamar buen tiempo a una temperatura de 50ºC a la sombra?. Me gustan los días en los que apetece pasear por la calle, con la luminosidad propia del sur, sentarse a tomar unas tapitas al solecito con una brisa fresca que lo haga soportable. Pero ese verano en el que a las 11 de la mañana cae el solano a pleno haciendo el aire irrespirable... esas noches a 35ºC, dando vueltas en la cama, empapado en sudor, sin poder conciliar el sueño y pensando que cada vez que miras el reloj queda menos para irte a trabajar... eso es una tortura y yo lo llamo mal tiempo.
7) Tengo muy mala leche para las bromas. Soy un auténtico cabrón gastando bromas. Pero a cambio tengo muchísima correa para soportarlas, aunque en eso sí soy vengativo y las devuelvo todas y con unos intereses de auténtica usura. Esto puede tomarse como una advertencia para Iago (Jajajajaja).
8) Y por último vamos a hablar de vicios: no bebo alcohol, seguramente porque todo el que tenía que beber en mi vida ya lo hice y mi organismo no admite más, así que el cuerpo no me lo pide; fumo mucho, más que mucho, en pleno ataque de mono me fumo a un moro liado en papel de periódico y he llegado a vestirme y salir de casa en plena madrugada, coger el coche y acercarme a cualquier sitio donde vendiesen tabaco (a ciertas horas sólo quedan los puti-clubes, donde el tabaco cuesta más que el sexo); de otras drogas, he probado algunas, pero no he pasado de ahí.
Y ya van ocho. La verdad es que podría poner más cosas (como que me gusta hablar de mí mismo), pero haber pedido más en el MEME.
Para terminar, me he dado cuenta de que me quereis mucho, pero aún os falta mucho por conocer, pues han salido pocos defectos y, según la sra. de Víbora, hay unos cuantos y muy acentuados.

El espejo del espejo en el espejo de la Víbora.

48 siseos

Siguiendo el ejemplo de Iago, Shysh y Las Ruvis, voy a explicaros cómo es el proceso creador de un post para una Víbora Bloguera.
Me levanto a eso de las 7:00.
Me cuido de mi aseo personal, me visto y salgo de casa sobre las 8:30. En el coche voy alternando entre M80 y Onda Cero.
Llego al trabajo (9:00 más o menos) y entre las 11:30 y las 12:00 voy a desayunar un café y una tostada con aceite de oliva y jamón y mientras hojeo algún periódico, el que pille en el bar (no soy escrupuloso).
Sigo currando hasta las 15:45 ó 15:55 en que me voy a comer cerca del trabajo.
Poco antes de las 17:00 vuelvo al trabajo y termino sobre las 21:00 ó 21:30 y me vuelvo a casa. En el camino alterno entre M80 y KISS FM.
Durante este tiempo de trabajo hago pequeños descansos en los que voy repasando mi blog y los de mis convecinos de nido.
Una vez en casa, ceno y me siento ante la tele, unas veces la veo, otras leo o estudio o me pongo el mp3 y oigo música.
Cuando leo o estudio me suelo acostar sobre la 1 de la madrugada, con la tele o la música raro es que a las 12 no esté frito en el sofá y me despierte a las tantas y me vaya a la cama.
¡Anda, si no se me ha ocurrido ningún post en todo el día!
Resulta que me dedico más a comentar y responder comentarios que a publicar.
De vez en cuando, entre la radio y los periódicos hay alguna noticia que me llama la atención y cuando hago uno de esos "descansitos" (si me acuerdo) pues hago mi articulito sobre la marcha o leyendo a mis convecinos se me ocurre una idea sobre la que escribir y lo hago directamente.
En fin, que he de reconocer que soy algo chapucillas, que no pienso ni investigo mucho para escribir, pero ¿qué queréis? ¿cuántas víboras conocéis que tengan un blog? Pues eso.
Aunque ahora que lo pienso, que mi blog sobreviva tiene más mérito, pues está lleno de una inmensa escasez de ideas. Je je je.
Un besote a todos, lectores de mi "nada".

MEME...han vuelto a liar.

12 siseos

Si es que tengo que aprender a decir que no. Pero la culpa fué del cha-cha-chá y de Miss Sinner.
Hace 10 años: A diario vestía de color verde con manchas de verde más oscuro, botas negras altas y me tocaba con una gorrita también verde muy graciosa. Pero para presumir llevaba un pantalón azul marino con dos franjas rojas a los lados una chaqueta también azul marino en invierno y blanca en verano y la gorra era de plato, color blanco. ¿Algo hortera y llamativo? Pues sí, pero como estaba en la mili, pues es lo que había.
Hace 5 años: Vivía en un nido recogidito, pequeñín y coqueto, que comenzaba a llenarse de gente más de lo debido, por lo que no tuve más remedio que pensar en ampliar y casarme con una entidad bancaria por lo siguientes 30 años.
Hace 1 año: Descubrí una cosa en internet llamada blog. Me aficioné a la lectura de uno de ellos e, incluso, me animé a dejar un comentario anónimo. ¡Esa fue mi perdición!
Ayer: Amigos, buena comida, mejor ambiente y algo de juerga.
Hoy: Llevo un día de locos entre el trabajo y ponerme al día de los blogs que leo habitualmente. Tengo blog propio y hasta hay algún desquiciado que lo lee de vez en cuando.
5 canciones de las que me sepa toda la letra: ¡Con mi memoria de pez! Imposible.
5 lugares que me gustaría visitar (lo cambio por lugares donde volver): Sevilla (siempre Sevilla como origen y destino), Cádiz (la sal en mi vida), Granada (el recuerdo de los ancestros), Cáceres (la serenidad de la piedra), Innsbruck (el encanto entre montañas).
Mis 5 platos favoritos: Salmorejo, gazpacho andaluz, arroz caldoso, jamón ibérico de bellota, gambas finas de Huelva.
5 juguetes favoritos: los clicks, una caja, un balón, un tirapeo y con eso tenía el mundo en mis manos.
Mis nosequés de linux: ¿Mandé?
5 personas a las que pasarles la cadena: No pueeedo. Que la haga quien quiera.

Una de cal, otra de arena... y ciento de cemento

21 siseos

Supongo que ya nadie se acordará de mis penas con las obras del vecino de al lado.
Pues a modo de resumen os diré que comenzó allá por el mes de noviembre para cambiar "unos azulejos", pues a colación de aquello viene la primera parte:
UNA de CAL
Creo que la de cal es la buena, así que informo de que ayer jueves, la familia topo concluyó su faraónica reforma del hogar.
Parece que todo ha quedado a su gusto (que vete tú a saber qué gusto tienen para la decoración) y las incansables suricatas se retiraron con todos sus aparejos.
Lo voy a celebrar hoy viernes con una siesta celiana (o celina) de las de cama, pijama y orinal, como dijo Camilo José Cela que tenían que ser las buenas siestas. A esta clasificación, mi amigo Blaki añade una característica más a las siestas de campeonato: "de babilla" de la que te despiertas con la babilla corriendo por el mentón.
UNA de ARENA
La de arena es la mala.
Esta mañana, al salir de casa he vuelto a toparme con una de las suricatas contatadas por el señor topo y yo, feliz y ufano le saludo con un: "¿qué, recogiendo las últimas herramientas?" y va la muy viva y me responde: "no, que a la sra. Perdiz le ha gustado lo que hemos hecho en la madriguera del sr Topo y vamos a hacerle unas reformillas"
Reconozco que en mi comentario podría reconocerse cierto tono irónico inconsciente, pero la suricata me contestó con cierto retintín que me sonó a pura mala leche africana.
O sea, que mi siesta de babilla ha sido aplazada indefinidamente.
CIENTO de CEMENTO
Lo que voy a necesitar para atrincherar mi posición.
Resulta que en la escena anterior no estaba solo, sino que me acompañaba la sra. de Víbora (¿pero hay una sra. de Víbora?. Más o menos, ya os contaré algún día).
Y soltó la peor frase que podía haber soltado:
Pues si ha quedado tan bien a ver si me acerco a verlo...
Yo me he hecho el sordo, de momento, pero sé lo que eso significa: O comienzo desde ya con la estrategia de anulación del efecto obra o me veo con las suricatas dentro de casa.
En fin, que la vida en el campo tampoco es tan idílica como muchos piensan.

La feria de Sevilla (II): Una víbora en la feria

10 siseos

Comienza la jornada de feria a las 15:00 horas, cuando se sale del trabajo (porque en feria no hay ningún festivo, se "trabaja" de lunes a viernes).
Lo primero es tratar de llegar con el coche hasta la feria. Esta fase es muy divertida, porque el ayuntamiento se dedica a cerrar todos los accesos menos uno, para que no nos perdamos y vamos en filita, juntitos, aglomeraditos, y acordándonos de los muertecitos del alcalde, el concejal de tráfico y el guardia que está en la esquina. Pero ¡es feria! (esto es como lo de son fallas que contaba Galahan)
Por fín, llega uno al aparcamiento de la feria, encuentra un sitio, aparca y... espera el autobús. Sí, de donde dejas el coche hasta la feria hay que coger el autobús que te deja al principio de la calle del infierno. De ahí a la caseta aún te quedan 15 minutos andando entre la multitud.
Por fín, sobre las 16:30 llegas a la caseta, donde familia/amigos están esperandote y encima te dicen que ¡siempre el último, llevamos una hora esperándote!. A lo que lo único que puedes replicar es: "ponme una copita de manzanilla que vengo seco" y como ¡es feria!...
En la caseta, una botella de manzanilla te la sirven en 10 minutos, cualquier otra cosa tardará unos 30 minutos y la comida entre 50 y 75 minutos. Cuando llega el jamón, tienes un pedo que no te aguantas. Porque la manzanilla entra muy bien fresquita, pero no nos engañemos: es alcohol y se sube, antes o después se sube (si lo sabré yo), pero como ¡estamos en feria!.
A las 17:30 has tomado tres botellas de manzanilla, 5 cervezas, una tapita de jamón, 10 picos, 2 cucharadas del guiso del día, otras 2 botellas de manzanilla, un montadito de lomo, 2 jarras de rebujito, 3 gambas, una coca cola y una cuña de tortilla de la que la mitad se te ha caido al suelo. Entonces siempre está el gracioso (normalmente graciosa) que tiene un amigo, primo o pretendiente con coche de caballos y sugiere: "Ahí está fulanito con el coche, ¿damos un paseo?" y claro, ¡como es feria!
Nos apretujamos un puñao en un cabriolé diminuto, a pleno sol, y nos incorporamos a un atasco perenne y perpetuo a la velocidad punta de 10 metros/hora. Huele a caballo, el sky del asiento se te pega como una segunda piel, un caballista mete dentro el hocico de su caballo y te llena de babas, la corbata impide el riego sanguíneo al cerebro y, encima, se ponen a cantar sevillanas y como tú no tocas las palmas (porque no puedes mover ni una ceja) eres un soso, ¡que estamos en feria, anímate!.
A las 20:00 termina la hora del paseo a caballo y te bajas del cabriolé, te despides con cariño de la media espalda que dejas en el sky del asiento y vuelves a la caseta andando (unos 50 metros) y nada más entrar te metes dos jarras de rebujito entre pecho y espalda para regular la temperatura corporal.
Como la cosa está animada, es la hora de cantar y bailar y como aquí las guitarras las guardan bajo el sobaco, siempre sale una y te largan eso de: "víbora, arráncate con la de chaparrones de mayo". Y con la garganta seca por el calor, el alcohol, el tabaco y los kilos de albero que flotan en el ambiente se fuerza lo que se puede y se comienza con las sevillanas mientras notas perfectamente como las cuerdas vocales se van deshilachando, y cada dos por tres te pegas un copazo de manzanilla para aclarar la voz, pero ¡es la feria!.
A las 21:00, tratando de evitar el quedarte mudo para el resto de tu vida, optas por el baile y a la segunda ya estás empapado, otra vez, en sudor, por lo que entre cada palo te arrimas un copazo de rebujito.
Son las 22:00, entonces viene la frase filosófica: “amo a da un paceo hasta la ca-ca-cazeta der commmmbaddre que noz ezzzpperraba para zzenarrr”.
La caseta del compadre suele estar en la otra punta de la feria y te incorporas a una marea humana que te va llevando en volandas de calle en calle sin importarle si es tu camino o no.
En alguna caseta pasas cerca de la entrada y te ve Paquito el proveedor, o Manolo el del barrio, o Juan el primo del cuñao del vecino del que te vende el cupón y todos (que andan como tú de aliñaditos) te hacen unos gestos enormes “Quillo, Víbora, pasa, pasa y tómate una copita”.
Y claro, no vas a hacerles el feo, que ¡estamos en feria!, por lo que entras y sueltas: “una copita y nos vamos, que he quedao”. La copita siempre son unas 6 ó 7 con una ración de algo tieso con apariencia bien de calamares, bien de filetes, bien de pimientos (porque las palabras jamón, gambas, caña de lomo y queso desaparecen de tu vocabulario nada más ver los precios el primer día de feria).
Te habías citado con el compadre a las 10 y llegas a su caseta a la 12, pero el tío está allí, aguantando como un campeón, aunque agarrado a la barra con fuerza. Cuando os veis, os dais abrazos, besos, palmaditas en la cara y nuevos abrazos con un babeo mutuo de los cuellos de las camisas (que sabe como saladito y con regustillo a albero) y os decís eso de: "commbadrrre, qué poco noh vvvemo, gabrrón" . Entonces se oye nuevamente lo de “una copita y nos vamos que me ha llamado fulanón que están en la caseta de menganón”. Y tras 9 ó 10 copitas acompañadas de tortilla de papas (el compadre se porta como un rey) se inicia la búsqueda de la caseta de menganón situada en Pepe Luí nº 85.
Resulta que la dirección correcta era Chicuelo nº 12, pero en la de Pepe Luí 85 te has encontrado con tu primo, tu cuñao o la vecina del compadre y os habeis tomado “una copita”.
Son ya las 2'30 de la madrugada y la caseta de menganón está animadísima y entonces comienza la juerga flamenca que evoluciona así: sevillanas-rumbas-fandangos-soleás-sevillanas. Se bebe, se canta, se bebe, se baila, se bebe, se tocan las palmas, se bebe y, por supuesto, se bebe.
A eso de las 5:00, se pide uno un caldito (para calmar el estómago) y se le añade un chorrito de manzanilla (para darle saborcillo) y comienzas a despedirte porque mañana (en realidad hoy) hay que trabajar, a lo que cada uno del que te despides te dice: "una copita antes de irte, que ¡estamos en feria!". Lo que en total hacen unas 25 copitas más.
A las 6:00 sales de la caseta con intención de dirigirte a tu coche, pero la marea te lleva en todas direcciones y sin saber cómo terminas en la calle del infierno, frente a una tómbola y tu acompañante femenina, sea novia formal, ligue temporal, amiga o conocida de esa noche expresa en voz alta el deseo de un peluche, a lo que tú, que tu cerebro se desconectó del cuerpo hace horas, sacas la cartera y te pones a comprar boletos como loco. El peluchito, monísimo, te ha costado entre 800 y 1.500 € (en una tienda habrían sido unos 100) y en un flash de lucidez decides volver en taxi y que ya recogerás el coche mañana o cuando sea, ¡que para eso es feria!.
A las 7:00 estás en la cola de los taxis y pillas uno a las 7:45. A las 8:00 llegas a casa, te duchas (sin afeitarte por miedo al suicido por degüello con maquinilla de afeitar) y a las 8:15 coges un taxi hacia el trabajo, al que llegas a las 8:30. Media hora tarde, pero ¡estamos en feria!.
Se intenta trabajar algo, aparentar que está uno fresco como una rosa, dar ejemplo a los subordinados, y bloguear un ratito poniendo cara de concentración para hablar lo menos posible y así disimular la ronquera extrema.
A eso de las 12:30 te pasan la llamada de don Fulano de Tal y Cual:
- ¡Hombre Fulanito! ¿qué tal?
- Oye, que los colegas hemos quedado hoy para almorzar en la feria.
- Tío, es que aún no me he acostado y estoy muerto.
- ¿Ya te rindes?, desde luego estás mayor, ¡Pero si sólo es miércoles de feria!
- Bueeeeno, veeenga, a lo mejor me paso.
- A las 3 en mi caseta
- Pero yo salgo del curro a las 3.
- Y yo, pero ya iremos llegando ¡es feria!
Y volvemos a empezar. Así hasta el sábado que por fin puedes levantarte tarde (a eso de las 8 de la tarde) y el domingo a la 1 de la madrugada estás en la cama listo para trabajar (y recuperar parte del trabajo perdido) el lunes de resaca.
Ahora, es obligatorio que a cualquiera que te pregunte por la feria tienes que responder: ¡fantástico! ¡una juerga inmensa, pero no me quedé hasta muy tarde!.
Así que me lo paso de miedo, porque total ¡sólo es feria una semana al año!
En el próximo artículo os contaré cómo vive la feria un forastero. Que no tiene nada que ver con la mía.

¡Furor!

12 siseos

Blogueando con las Ruvis, me ha venido la inspiración para el post de hoy: ¡Cuánta telebasura nos hemos tragado!
Todo esto ha venido por el programa "Furor" conducido por Alonso Caparrós, que emitía Antena 3 hace unos años y que recuerdo que repetían los domingos por la mañana.
He de reconocer que un domingo de resaca, uno se levantaba, ponía la tele y se tragaba lo que fuera para aparentar algo de normalidad ante nuestros insignes progenitores (en aquel entonces aún convivía en el domicilio parental).
De aquel programa, ante el que se sentaban las caritas ojerosas y los cerebros desconectados o circuitados la noche anterior de los cuatro hermanos víbora, conservo una frase hecha bastante hortera, he de admitir, que aún hoy utilizo de vez en cuando ante concesiones en la menor por llevar la razón en la mayor: "minipunto para el equipo de las chicas".
El contenido del programa era juntar a un grupillo de famosetes divididos en dos grupos, chicos contra chicas, y tenían que cantar siguiendo un karaoke o responder preguntas cantando y el equipo ganador se llevaba unas camisetas del programa (¡vaya un productor despilfarrador!).
Entre los invitados había mises, toreros, cantantes, presentadores y famosos (de profesión).
Otro programa que recuerdo es la famosísima y tan versionada hoy día "Máquina de la verdad", dirigida por Julián Lago, quien intentó darle a la maquinita una pátina de periodismo serio de la que han prescindido por completo las actuales ediciones en distintos programas.
¿Qué programa chungo recuerdas haberte tragado y te atreves a confesar?

Mañana es Domingo de Ramos

14 siseos

Este post es muy personal, no está hecho con el corazón, sino con el alma.
Os pongo un vídeo de youtube al que le faltan muchas cosas: el olor a azahar; el incienso pegándose a la garganta; la cara de asombro de un pequeño subido a los hombros de su padre; los niños pidiendo cera a los nazarenos para ver quién hace la bola más grande; y tantas cosas...
Pero sobre todo le faltan los recuerdos. El recuerdo de una revirá eterna, la voz de mi padre explicándome cada detalle y su porqué, el de unos sentimientos compartidos con alguien especial, las lágrimas del primer año que vi entrar a mi hermandad desde fuera de la capilla, las de todos los años cuando noto la ausencia del peso de la trabajadera (que esta ausencia sí que pesa).
Reconozco que tengo una tradición personal, cada Domingo de Ramos saco mi ropa de costalero (el costal, la faja y la morcilla) y las vuelvo a doblar y guardar con mimo, y me digo a mí mismo: "algún día volveremos a salir juntos a la calle".
Os quiero regalar unos diez minutos de parte de mi vida. Espero que os guste.
Esto es lo que se puede apreciar desde fuera, que bien vale la pena, o eso creo.
Pero lo que se siente desde dentro es, sencillamente, inexplicable. Al menos para mí y desde aquí.
¡Al cielo! ¡A eeeeeste!
P.S. Esta semana estaré muy muy ocupado. Nos vemos el lunes de pascua.