
Leo en ElPais.com una
noticia que me hace dar un respingo ante la pantalla:
Eva Hache, candidata a las elecciones.
No es ningún juego de palabras, ni una confusión de nombres, ni un ardid del redactor, ni siquiera una nueva sección de su programa para la temporada que comienza. No, no es nada de esto, simplemente, es lo que dice.
El programa Noche Hache concurrirá a las próximas elecciones como partido político.
Pues me deja sin palabras (que ya es difícil).
Sinceramente, espero y deseo que todo esto se quede en una mera especulación publicitaria ante el estreno de temporada televisiva, que se presenta muy dura.
Pues de lo contrario, no me parece una broma admisible, ni una comedia graciosa, sino una auténtica falta de respeto, una ausencia total de consideración y una verdadera ofensa a España.
Que un programa de televisión pretenda presentarse a unas elecciones con el único afán de hacer comedia de la política es, llanamente, un ataque a las instituciones democráticas (¿se entera señor Fiscal General del Estado?), yo lo calificaría, sin paños calientes, de terrorismo político.
Si, además, no hace falta todo esto, pues los políticos ya se encargan ellos solitos (sin pretenderlo, eso sí) de ridiculizar la política y las instituciones.
Encima, Eva Hache se presenta dispuesta a ocupar su escaño (ya cuenta con él, por lo que supone la estupidez supina de muchos españoles), aunque aún no sabe quién le acompañará en la lista, ni por dónde se presentará, ni nada de nada, sólo que habrá mucho jijí y más jajá. Seguro que prepara sus discursos como monólogos. "Lo que se van a reir todos en el hemiciclo", pensará ella.
Problemas de vivienda, terrorismo, recesión económica, bolsas de pobreza, inmigración ilegal, saneamiento de presupuestos, cesión de competencias, planes de educación, ayudas internacionales, ... No, soluciones no se proponen, ni importan, pero... "y lo buenos que son mis chistes".
Un paso más camino de ser una república (o monarquía, que tanto dá) bananera y ridícula.
VERGONZOSO y VERGONZANTE