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El alcalde astronauta

8 siseos

No vayamos a confundirnos, no se trata de que ningún astronauta sea elegido alcalde, sino de un alcalde que se incluye en el gremio de los astronautas.
Bueno, en realidad, es mucho más. Son unas declaraciones que son una auténtica perla en su conjunto.
Es el perfecto ejemplo de lo que ocurre cuando te meten la alcachofa bajo las narices y te pilla sin haber preparado nada, porque la remota posibilidad de que el discurso hubiese sido meditado con anterioridad sería...
En este afán inaugurador de la campaña municipal que afecta a todos los políticos de todos los colores, el alcalde de Sevilla inaugura el enlace de la calle Torneo con la avenida de la Astronomía, y suelta el siguiente collar de perlas cultivadas:
He aquí la transcripción para todos aquellos que aún no habeis podido cerrar la boca:
Es muy bueno que haya astrónomos. Estamos en la Avenida de la Astronomía. Está bien que haya astrólogos, pero es fundamental que haya astronautas. Porque ¿qué sería de nosotros los astronautas si no nos dijeran los
astrólogos o los astrónomos cómo son las cosas? ¿Qué nos podemos encontrar allí, en el más allá? ¿O qué podemos hacer, o qué podríamos desarrollar nosotros, los que estamos allí, los que nos pisamos el suelo de la realidad de las cosas? ¿Qué sería de nosotros si no existieran los astrónomos y los astrólogos?
pero ¿qué sería de todos nosotros sin la tarea de los astronautas?
Pero, ¡no se vayan todavía, aún hay más!
A este collar, han decidido colgarle una nueva joya del despropósito, cuando en un ejercicio de periodismo imaginativo se cambia el entorno de las declaraciones, se extrae del contexto y se coloca donde a uno más le conviene. Pero ni aún así se puede arreglar, porque ese "nosotros, los astronautas" lo pongas donde lo pongas es una auténtica "boutade", por decirlo en plan pedante ("gilipollez que se diría en castellano").
Y si no lean la propia página web del PSOE de Sevilla haciendo gala de tan ilustre tontería (llamo su atención sobre el tercer párrafo de la noticia)
En principio, pensaba analizar las declaraciones, pero ante el dolor de abdominales, las lágrimas que me corren por las mejillas y la tos que me entra de tanto reir, os dejo a vosotros que resaltéis lo mejor, lo peor o lo más llamativo del inigualable "speech" del señor Monteseirín (y después se preguntará que porqué le llaman "Monte-serrín").
Agradecimientos: Al amigo Huevi que me envió el enlace, a Vailima donde leí la noticia, al PSOE de Sevilla por tratar de arreglarlo tan cómicamente y al Excelentísimo señor alcalde de Sevilla, don Alfredo Sánchez Monteseirín por deleitarnos con momentos de jocosidad como estos.

¡Precaución: OBRAS!

16 siseos

¿Hay algo más molesto que una obra en casa?
Pues yo creía que no, pero sí: Una obra en casa del vecino.
El Sr. Topo de la madriguera vecina a nuestro nido está de obras y es aún más perturbador que si las tuviera en casa por las siguientes razones:
1) Los golpes, martillazos, repiqueteos, zumbidos y demás ruidos asociados comienzan a las 7:00 de la mañana de lunes a sábado (sí, el sr. Topo ha dado con unas suricatas que trabajan hasta los sábados) como si los tuviera metidos en mi propio nido, y los sábados dentro de mi cerebro.
2) El polvo y la arenilla entran como si las puertas fueran permeables a la suciedad.
3) Al entrar en casa llevo pegados a la barriga trozos de cemento, escayola, y otros materiales que indefectiblemente terminan enmedio del salón.
4) Y todo ello sin comerlo ni beberlo y al final no voy a encontrar el nido reformado.
El día que le dejaban la primera cuba salía yo hacia el curro y al ver al sr. Topo le pregunté: "¿Va usted a hacer obras?" y él, quitándole importancia me respondió: "Los azulejos de un baño, que se caen los voy a cambiar, pero sólo es eso".
"Ah, bueno", pensé, "serán dos o tres días".
¡Dos meses y medio de obra llevamos ya!. Tengo curiosidad por visitar ese baño, no sé si la familia topo vive toda en un inmenso aseo o es que les gusta jugar al waterpolo mientras se bañan.
Unas semanas después me encontré a la sra. Topo y con sonrisilla maliciosa le dije "Cuanto tardan en arreglar un baño, ¿no?". Algo debió olerse, ya que es cegata perdida, y me dijo, así como de pasada "es que ya que estábamos, pues pensamos que una reformilla pequeña no vendría mal". ¿Pequeña? Señora Topo, que esas suricatas le están construyendo la Alhambra bajo tierra y usted no se dá cuenta.
Creo que llevan ya, si no me he perdido algún cambio, 6 cubas de las grandes 6. Estoy por pedirles participación en la perforación, porque de ahí sale petróleo seguro, aunque tengan que llegar a las bolsas australianas.
En fin, que por no enemistarme con los vecinos, aquí estoy, que los fines de semana se curra en el nido a base de bien. Que entre el plumero, la aspiradora, el mocho, el atrapa-polvo, la bayeta y demás útiles de limpieza, llego al lunes muerto y destrozado físicamente, que nunca fue el trabajo que mejor me fue, dicho sea de paso, que yo estudié una carrera para no tener que doblar el espinazo y estoy por ponerme bisagras en el lomo.
Y como a todo hay que buscarle el lado positivo, el día que necesitemos obras en el nido, ya tengo la tarjeta de las suricatas, que curran como bestias. Otra cosa será la derrama que os caiga a los inquilinos, pero eso será otro tema a tratar en un próximo post.