No vayamos a confundirnos, no se trata de que ningún astronauta sea elegido alcalde, sino de un alcalde que se incluye en el gremio de los astronautas.
Bueno, en realidad, es mucho más. Son unas declaraciones que son una auténtica perla en su conjunto.
Es el perfecto ejemplo de lo que ocurre cuando te meten la alcachofa bajo las narices y te pilla sin haber preparado nada, porque la remota posibilidad de que el discurso hubiese sido meditado con anterioridad sería...
En este afán inaugurador de la campaña municipal que afecta a todos los políticos de todos los colores, el alcalde de Sevilla inaugura el enlace de la calle Torneo con la avenida de la Astronomía, y suelta el siguiente collar de perlas cultivadas:
He aquí la transcripción para todos aquellos que aún no habeis podido cerrar la boca:
Es muy bueno que haya astrónomos. Estamos en la Avenida de la Astronomía. Está bien que haya astrólogos, pero es fundamental que haya astronautas. Porque ¿qué sería de nosotros los astronautas si no nos dijeran losastrólogos o los astrónomos cómo son las cosas? ¿Qué nos podemos encontrar allí, en el más allá? ¿O qué podemos hacer, o qué podríamos desarrollar nosotros, los que estamos allí, los que nos pisamos el suelo de la realidad de las cosas? ¿Qué sería de nosotros si no existieran los astrónomos y los astrólogos?pero ¿qué sería de todos nosotros sin la tarea de los astronautas?
Pero, ¡no se vayan todavía, aún hay más!
A este collar, han decidido colgarle una nueva joya del despropósito, cuando en un ejercicio de periodismo imaginativo se cambia el entorno de las declaraciones, se extrae del contexto y se coloca donde a uno más le conviene. Pero ni aún así se puede arreglar, porque ese "nosotros, los astronautas" lo pongas donde lo pongas es una auténtica "boutade", por decirlo en plan pedante ("gilipollez que se diría en castellano").
Y si no lean la propia página web del PSOE de Sevilla haciendo gala de tan ilustre tontería (llamo su atención sobre el tercer párrafo de la noticia)
En principio, pensaba analizar las declaraciones, pero ante el dolor de abdominales, las lágrimas que me corren por las mejillas y la tos que me entra de tanto reir, os dejo a vosotros que resaltéis lo mejor, lo peor o lo más llamativo del inigualable "speech" del señor Monteseirín (y después se preguntará que porqué le llaman "Monte-serrín").
Agradecimientos: Al amigo Huevi que me envió el enlace, a Vailima donde leí la noticia, al PSOE de Sevilla por tratar de arreglarlo tan cómicamente y al Excelentísimo señor alcalde de Sevilla, don Alfredo Sánchez Monteseirín por deleitarnos con momentos de jocosidad como estos.

